Nuestro rosado de garnacha

Ya tenemos ocho años, seguimos siendo unos niños y, por ello, seguimos trabajando con toda la ilusión del mundo, nos gusta experimentar, jugar y probar cosas. Así, escuchando a la viña y conociendo cada vez más la maduración de nuestra garnacha nos quedaba la sensación de que teníamos el potencial adecuado para hacer nuestro primer vino rosado con un estilo muy concreto, el estilo que más nos gustaba: Color pálido, fresco y con buena acidez, sin renunciar a una sensación frutal potente.

Sobre todo, la acidez. Bendita acidez de Olmillos de Sasamón.

Asique, con las ideas de Irati, decidimos vendimiar en 2019 un lote de garnachas que llevamos directos a la prensa, le dimos un estrujado suave (40% aprox,) y directo a fermentar. El resultado fue atractivo, pero cometimos dos errores: perdimos demasiado color en el proceso y vendimiamos un pelín pronto, por lo que la acidez era algo elevada.

Este año, retrasamos 7 días la fecha de vendimia y pudimos analizar en campo con más frecuencia. También prensamos un poquito más, de cara a obtener ese tono de color que buscábamos ¡Ah! y también compramos un depósito pequeño para el rosado.

Fermentación y desfangado

Por suerte, todo ha funcionado. La fermentación duró 12 días y se realizó bajo tierra en nuestra cueva/bodega sin intervención de temperatura. En todo caso, una fermentación que no subió de 16,5 grados en ningún momento. Las condiciones de nuestra bodega son muy buenas para evitar que las fermentaciones se disparen, tenemos que tener más cuidado con los arranques y los finales de las mismas para que no baje demasiado la temperatura.

A principios de noviembre realizamos un desfangado del mosto para limpiar y trabajar a partir de ahí solo con lías finas. Hemos estado dos meses realizando removidos para poner en suspensión las mismas y conseguir algo de untuosidad en el mismo. Creemos que así se equilibra bien la acidez.

Con el cambio de año, realizamos un último trasiego para terminar de limpiar de forma natural el vino y lo hemos sulfitado. Está en reposo en estos momentos, y en unas semanas lo embotellaremos.

Estamos muy impacientes de ver lo que el resultado final os hace sentir. Al final, hacemos vinos para vosotros y vuestra opinión siempre nos ayuda a mejorar y crecer. El proceso no para aquí, queremos seguir mejorando para tener mejores resultados pero, por el momento, estamos muy satisfechos del obtenido.

¡Bienvenido a la familia Barriuso, Magma Rosé! Ya eres uno más.

PD: Solo 250 botellas.