Buenos días,

Con la vuelta de la primavera vuelve la actividad al blog. Realmente, hay un paralelismo entre las viñas y este blog ya que durante el invierno hemos entrado en letargo pero hemos seguido muy vivos preparándonos para estas fechas.

Algunos de nuestros lectores nos han dicho que no se consideran expertos en vinos o viñedos, pero que les interesaría conocer cómo se hacen las cosas en nuestra empresa para conocer mejor el producto final. Hay otros que si son expertos y que nos han pedido que escribamos con una asiduidad mayor para poder interactuar. Lo haremos, y esperamos vuestra participación. Por último hay gente que se ha pasado una sola vez y no se ha visto atraida por los contenidos. Para ellos intentaremos mejorar y aceptamos cualquier sugerencia o crítica. ¿Aceptamos? No, en realidad os suplicamos que nos critiquéis y opinéis pues queremos mejorar cada día.

Hecha esta pequeña introducción, vamos a  intentar explicaros nuestro trabajo en bloques generales. Durante el invierno, a modo de reseña se hizo un trabajo con el tractor consistente en pasar el cultivador (apero de labranza que voltea la tierra para dejarla menos compacta y elimina las hierbas que haya en superficie porque las deja enterradas) con el fin de evitar encharcamientos, permitir mejor oxigenación a la tierra e incluso llevar a superficie algunas semillas de malas hierbas a fin de que se congelen y no germinen ahora.

El tema de hoy es la poda. La poda es uno de los momentos críticos del año. Durante el primer año, las plantas brotaron de un injerto que plantamos y crecieron con libertad. Algunas con dos pámpanos (las ramas verdes de la planta, que luego se hacen sarmientos que son esas mismas ramas pero leñosas), otras con cuatro hacia todas las direcciones, unas pocas llegando al 1,80metros y otras que apenas crecieron 15 cm. 

ImagenImagenImagen

Pues bien, todo el trabajo de las plantas de crecer, nosotros debemos orientarlo. Por lo tanto, para cumplir el objetivo de tener un viñedo saludable y que viva muchos años, el primer año hay que potenciar el sistema radicular. Para ello, debemos hacer una poda casi total del crecimiento del año anterior de la planta. Da igual que sea de las que han crecido 15cm o de las de 1,80 porque vamos a realizar el corte de la poda casi a ras del suelo. Para que lo visualiceis bien, al plantar tenemos un tronco de vid americana sobre el que hay una ramita de 2-3 cm de la variedad de vid que hayamos plantado. De esa «ramita» o injerto nacen las plantas que teneis en la foto anterior a través de las yemas que son aquellas zonas de la rama con una pequeña protuberancia desde donde salen los brotes. Nuestra labor este año es cortar por encima de la segunda yema del injerto, de esta forma la savia durante la primera fase de crecimiento del año próximo podrá reforzar las raices y no tendrá la planta una exigencia muy grande de nutrientes a las hojas pues solo hay dos yemas preparadas para desarrollarse. 

 

La poda la hemos realizado entre finales de febrero y primeros de marzo, evitando las heladas más fuertes de los meses de enero y febrero que aunque en condiciones normales de frío no deben comprometer la supervivencia de la planta en condiciones extremas pueden afectarla. Además aprovechamos un periodo seco para evitar la entrada del hongo de la eutipiosis, que afecta al tronco y brazos de la cepa.

 

Esperando haber sido capaces de transmitiros algo de nuestro saber y trabajo, queremos daros las gracias por venir y pediros que nos dejéis un comentario para ir compartiendo opiniones. Un saludo

 

BACEL